
Hay muchas aves que son migratorias, o sea, se trasladan de una zona a otra, dependiendo de la estación del año en la que estén; pero, ¿qué hace que un ave migre? Por ejemplo, el tema de clima es muy importante, a la hora de llevar a cabo la cría, y muy pocas especies aguantan el duro invierno de Canadá o el que se vive en el norte de Euroasia. Otro tema por el que se suele emigrar es el de la naturaleza del alimento. La mayor parte de las aves poseen una dieta que se basa en los insectos, fuera de la zona de los trópicos, migran recorriendo grandes distancias y sólo pueden pasar el invierno en la zona sur del país. También, nos encontramos con aves que realizan la misma ruta desde hace siglos y, la hacen por razones históricas, más que por que les beneficie. Por ejemplo, el zorzalito de Swanson vuela muy hacia la dirección este, en Norteamérica, antes de girar al sur, en Florida, y llegan al norte de Sudámerica. Llevan la friolera de 10.000 años realizando esta ruta.
También, los cambios climáticos provocan que las aves tengan que migrar, y haya cambios cronológicos en la migración, sobre todo, en la estación de la cría. Pero, al actividad del ser humano está complicando la existencia de estas aves y su migración. Por esta razón y ya que, en numerosas ocasiones, atraviesan las fronteras de distintos países, se pide la ayuda de estos para poder protegerlas. Incluso, se han llegado a firmar tratados como el Acuerdo Africano. Euroasiático de Aves Acuáticos Migratorias o el Migratory Bird Act (1918), entre Estados Unidos, Canadá, México, Japón y Rusia. Una de las migraciones más espectaculares es la de la paloma viajera, cuya bandada puede llegar a medir seis kilómetros de ancho, por 500 metros de largo.
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