
Según estudios realizados se comprueba que a las personas ancianas que conviven con un animal se les disminuye rápidamente el colesterol, poseen menos estrés, favorece el optimismo y la longevidad.
Las personas ancianas que viven con animales ya no se encuentran tan solas y esto es muy importante al momento de prevenir enfermedades tales como el Alzheimer o la demencia senil.
Las personas que están a cargo de un animal cuentan con un estado óptimo de salud, ya que deberán atenderlo, sacarlo a pasear y se verán realizando actividades que antes no lo hacían.
