Amor animal.
Los animales se mueven por instinto, pero también son capaces de sentir y dar amor. Día a día encontramos pruebas que sostienen esta afirmación, y nos movilizan de una manera increíble. Por ejemplo, se han registrado muchísimos casos de perros que al fallecer su dueño, se rehúsan a abandonar a su cuidador y amigo, por lo que se echan en el lugar...