
Un experimento llevado a cabo demostró que los zorros que estaban expuestos a algunos contaminantes padecían como la pérdida de la densidad en la estructura ósea, además de daño en los riñones e hígado, ese mismo estudio fue revelado en los perros, en los osos parece que es mucho más grave.
Tal vez cada contaminante aislado tenga un impacto leve sobre los animales pero en conjunto puede ser letal, pudiendo reducir la habilidad habitual con que cuenta cada uno para cazar, reproducirse y enfrentar las enfermedades.