
Disecar un animal es la acción que se realiza para hacer que nuestros animales se conserven con la misma apariencia que, cuando estaban vivos y, así, hacer más fácil su exposición, su estudio y su conservación. La mayor parte de los animales que son disecados son los mamíferos, aunque se puede realizar a otros grupos de animales. El arte de la taxidermia ha ido mejorando en los últimos años, logrando que se hable de tecnología punta avanzada. Las personas que suelen practicarla, suelen trabajar en los museos, o por qué son aficionados, como son los cazadores, los pescadores, y es que para poder realizarla, hay que tener unos conocimientos previos en anatomía, escultura o pintura. En los mamíferos, lo primero que se realiza es retirar la piel. Esto se hace con ayuda de un escalpedo o de un cuchillo que esté muy afilado. Esto se hace con un corte, desde la garganta hasta la cola, y en la zona de las patas, donde menos se ve. La piel se limpia bien y se le añade sal. En la clase de las aves, se parece mucho a lo que se hace en los mamífero; pero, manteniendo muy limpias las plumas y retirando los fluidos de la propia ave.
También, nos encontramos con la técnica de Freeze Dry, que se basa en congelar, de moso seco, al animal. Es un forma mucho más rápida y fácil, y se aconseja en el caso de las aves y de los reptiles. Aunque el resultado final no es tan bueno, como en el anterior.
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