
Los gatos recién nacidos necesitan una serie de cuidados especiales, pues, al fin y al cabo, estamos hablando de bebes. Durante la etapa neonatal -o sea, desde el momento en el que nace hasta que cumplen las tres semanas de existencia, un gato recién nacido es sano. Duerme durante el 90% del día y, el resto, el 10% se lo pasa comiendo. Los pezones que más les gustan son los más cercanos al pecho y, los que menos, los que están más abajo, los últimos. Mientras duermen, los cachorros suelen patear, estremecerse e, incluso, llegan a llorar. Este tipo de somnolencia recibe el nombre de “sueño activado”. No nos podemos asustar, por que es la única manera que posee el cachorro para hacer ejercicio y, así, poder desarrollar músculos, para tenerlos en el mejor estado cuando sean adultos. Es muy extraño que la madre no sea capaz de cuidar a la camada; pues, su instinto le marca como tener el nido limpio y a sus cachorros. Lo mejor es no molestar a los cachorros, por lo menos, mientras no puedan caminar por si solos. Si los cachorros son acariciados, de manera constante, la madre puede sufrir un ataque de ansiedad y, es que estaríamos metiéndose por medio de la relación entre los cachorros y su madre o, con el resto de la camada. Esto puede repercutir en que los cachorros, de adultos maullé, sea hostil o muerda. Hay que esperar a que los cachorros cumplan un día de vida para saber si están sanos y que no tienen ningún problema. Aún así, no es el momento para averiguar el sexo del individuo. No debemos olvidarnos de limpiar su caja, una o dos veces al día, siempre la misma persona y cuando no esté la madre.
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