
El caballo árabe es una de las razas más importantes que podemos encontrarnos, hoy en día. Posee una gran fama gracias a su gran inteligencia, a su carácter fuerte y marcado, y a una resistencia que lo hacen único en el mundo. Posee una cabeza que llama la atención y, la cola, siempre levantada- como si él mismo se diera cuenta de que es una de las razas más importantes de equinos, en el mundo, y más valoradas –es una de las que más reconocimientos y premios reciben-. También, es una de las razas más antiguas del mundo, con una existencia de unos 4500 años. Esta raza se esparció con gran rapidez por el Medio Oriente gracias al comercio y a las guerras. También, se empleaban para lograr que otras razas tuvieran más velocidad, resistencia, mejorar sus estructura ósea y un mayor refinamiento.
Gracias al buen trato que le daban los beduinos, los cuales les dejaban dormir, con ellos, en las tiendas de campaña, estos animales aprenden rápido y están dispuestos, siempre, a complacer a su amo. Pero, como también eran usados como caballos de asalto, en las guerras, se formaron un carácter fuerte y un constante estado de alerta. Todo esto hace que, cuando una persona compra un caballo de este tipo, se recomienda que lo traten con mucho respeto y con gran habilidad; pues, son animales de “sangre caliente”, donde nos encontramos con otras razas que han sido cruzadas para lograr animales con mayor velocidad, como son el pura sangre y el bereber. Por otro lado, sorprenden por que ellos mismos no aceptan las prácticas de entrenamientos abusivas.
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