Razas de gatos: Burmilla

gato burmilla

 

Físicamente, estos gatos son el paradigma del equilibrio. Todo el ellos es proporcionado, moderado, mediano… Salvo unos ojos grandes, expresivos y luminosos de color verde enmarcados en negro. Puede observarse en tales ojos la inteligencia y el gusto por el juego de estos felinos.

Presentan, por otra parte, un pelaje corto, sedoso, fino y brillante de una gama de colores que abarcan desde el negro o el azul hasta el pateado o incluso el color plata, pero con pigmento sólo en las puntas, pasando por el lila, el canela o el rojo.


Entre Birmania y Persia

 

El origen e esta raza se halla oculto en su nombre: burmilla se deriva de burmés y persa chinchilla, razas de las que deriva. Aunque en sus inicios la raza sufrió graves problemas genéticos, el “gato plateado”, como suele llamársele debido a su color más común, cuenta con una enorme popularidad en todo el mundo hoy por hoy. El cruce en sí se daba fortuitamente en el Reino Unido y la raza se reconocía, por parte de la Asociación Británica del Gato en 1983. Diez años más tarde, se la aceptaba a nivel internacional.

 

La forma de ser del Burmilla es la de un gato tranquilo, inteligente, al igual que sus antepasados burmeses. Y al igual que ellos es un compañero muy cariñoso y juguetón, perfecto para convivir con los niños o con otras mascotas. Se adaptan bien a estar dentro de casa, aunque también agradecen poder escaparse a la calle de vez en cuando.

 

Por otra parte, cabe apuntar que esta raza requiere muy pocos cuidados específicos: bastará con que lo cepillemos de vez en cuando para librarlo del pelo muerto. Además, el burmilla goza de una muy buena salud, sin problemas genéticos. La selección natural ha sido la que ha hecho de ésta una raza muy sana.

 

Tienes una mascota y quieres que todo el mundo la vea? Por qué no escribes su historia? La publicaremos en el blog! Puedes hacerlo AQUÍ!!

cargando...

Deja un comentario