
Odean Cusak decía, si aceptamos a los animales como terapéutas potenciales, como los mayores contribuyentes a nuestra salud, felicidad, riqueza y vitalidad, podremos ser conscientes que no es bueno explotarlos siempre de forma indiscriminada.
Si queremos comprar un animal con una finalidad terapéutica, lo mejor sería que nos asesoremos por un especialista, para elegir la raza que nos agrade, si es la adecuada o no para el paciente al que lo ayudará el animal.
Si es alguien mayor, lo mejor sería elegir un animal tranquilo, que solo estén felices de ser aceptados y que además no ponga incómodo al paciente o nervioso.