
Es muy normal y diría yo terrible observar a ciertos animales que están condenados por sus dueños a vivir en terrazas o atados a una cadena, es muy cuestionable pero no es la manera de tener a un animal.
Esto se debe en muchos casos a la formación que obtuvieron desde chicos, un fenómeno cultural, que se basaba en la gente de campo, los perros tenían que vivir fuera de la casa, en el ámbito rural.
Los tiempos han cambiado, creo que en la mayoría de los casos, por suerte y el animal hoy en día pasa a ser un miembro más de la familia.
Más aún cuando este animal puede brindarle a todos los hombres y mujeres que se encuentran enfermos un alivio terapéutico, es hora de que enfrentemos a nuestras culturas ancestrales y pongamos las cosas en órden, todo animal es un miembro más de la familia y se lo debe tratar como tal.